Si bien es cierto que para que exista una conversación, se necesita como mínimo dos personas. El tiempo, la situación y el lugar en el que se presenta este intercambio también son importantes, de eso dependerán las consecuencias…
Pero ese espacio-tiempo, también define la calidad de la comunicación; muchas veces, no por hablar en el mismo idioma te comunicas…me costó casi 8 meses darme cuenta de aquello.
Desde mi primer día en este país (España), sentí que la gente gritaba y no tenía ganas de hablar conmigo, quien sabe por qué; luego me di cuenta que mi color de piel era diferente.. lo era también mi forma de expresar con el cuerpo y las manos, mi acento; nunca me fué tan difícil comunicarme con alguien y en mi propio idioma.
Cansada ya de la perdida de independencia provocada por hablar peruano y no español, decidí, o empiezo a “gritar” como ellos o ni siquiera podré tomar una cerveza, ni comprar el pan… (Hasta contar un chiste era deprimente…tenía que explicarlo)
En fin, que decidí ser una más, entrar a los bares llenos de servilletas por el suelo sin mirar, pedir a gritos un zurito… cuando puedas la sal…a jugar kinito, aunque el kalimotxo y yo no hemos logrado la interculturalidad, me di cuenta que no hay mas que cambiar el chip, nada es mejor ni peor, es solo “diferente”.
Por ejemplo, ahora ante la pregunta ¿mejor aquí que ahí, no? ya no contesto desde la frustración, he aprendido a reconocer la ignorancia y ahora propicio de ese espacio un momento de intercambio, YO les cuento como es mi país, información de primera mano y ellos me cuentan lo que saben.
Así compruebo día a día que lo que Carlos Manuel solía decir: “Cuando más das (te comunicas con los demás), menos te empobreces…generas valores añadidos a tus conocimientos.”
Y es cierto, a pesar de lo difícil que puede llegar a ser el comunicarse cuando estas en un país diferente, con cultura y costumbres diferentes y no eres extranjero, si no mas bien “inmigrante”, de igual forma hay que descubrir la pasión de comunicarse, sacarle placer a la idea de salir distinto, enriquecido, mas plural, mas comprensivo de cada encuentro con el otro.
Des-cubrir a la vez que nos des-cubrimos, porque la comunicación es un movimiento reflexivo, claro que si.
¡Bravo! Acabas de crear un espacio vital para quienes tenemos tanto que compartir sobre nuestra adaptación a otro pais.
Esa aventura que representa ser extranjero produce muchas anécdotas, reflexiones y hallazgos sobre la sociedad a la que llegamos, pero más aún sobre nosotros mismos.
Ante esa aventura constante por “ser alguien” en ese mundo, tratando de mimetizarse en esa nueva selva, uno cae en cuenta que tiene esa maravillosa oportunidad de ser “el peruano” del pueblo, para tener esa responsabilidad de mostrar lo que realmente somos … nosotros, los peruanos. Convertirnos en ese nuevo personaje sorprendente y curioso que entra en el sitcom para enriquece la historia de todos sus personajes.
Pronto iniciaré de nuevo esa aventura, y este blog podria convertirse en un punto de encuentro de todas esas pequeñas historias.
¡Un abrazo Criss!
Pues así es!!
yo me he descubierto a mi mismo varias veces preguntando -¿de donde eres?- que curiosa pregunta, casi siempre significa -¿donde naciste?- o bien -eres diferente a mi y necesito saber en que…- Así que efectivamente preguntar -¿de donde eres?- responde a una necesidad del que pregunta, igual se trata de una necesidad de afirmar la propia identidad… así pues descubrí que mi forma de identificarme era con una respuesta a mi pregunta inicial… y me planteo dejar de hacerlo, (osea que sigo haciendolo pero no estoy convencido de ello) dramática conclusión de cualquier forma… inquam
Me encanto este post… me sentí muy identificado con lo que dices…
Te sigo